Los angelitos, muy contentos, fueron hasta el trono del Señor. El ángel Guardián del Trono los recibió, y les preguntó: "¿Qué desean?". Los angelitos sordos llevaban canastas repletas de flores. El ángel Guardián comprendió que eran ofrendas para el Creador, y los dejó pasar. Los angelitos se acercaron y depositaron sus canastas con flores a los pies del Señor. Dios los miró complacido, y les dijo: "Veo que han comprendido. ¿De qué servirían todas las melodías que entonan los coros celestiales, si no existieran las flores que embellecen al mundo? Los pensamientos de Amor Elevado son capaces de crear las formas más bellas. Si ustedes seguían tan tristes, se iban a marchitar todas las flores de la Tierra. Continúen enviando sus pensamientos de Amor, y verán las maravillas de la creación".
Peregrino: nunca desprecies a tu hermano por ser diferente a ti, pues todas las criaturas son hermosas y perfectas ante los ojos del Creador, y pueden tener dones que ni siquiera te imaginas.
Y cuando te detengas a contemplar la belleza de una flor, recuerda que un angelito sordo está enviando a la Tierra sus pensamientos de Amor.
María Inés Di Pietro
No hay comentarios:
Publicar un comentario